La Semi Olympus Model II con obturador Laurel es una de las piezas más raras y fascinantes en la historia de la fotografía japonesa. Si el modelo anterior marcó el inicio de la marca, la Model II representa un episodio de "intriga legal" y evolución técnica que la convierte en el "Santo Grial" para muchos coleccionistas de Olympus.

Semi Olympus Model II: El misterio del obturador "Laurel"
1. El conflicto del nombre: ¿Laurel o Koho?
Cuando Olympus (entonces Takachiho Seisakusho) decidió fabricar sus propios obturadores para no depender de los alemanes, eligieron el nombre Laurel.
- Publicidad "retocada": En anuncios de 1937, la cámara aparecía con el nombre LAUREL grabado en el objetivo.
Sin embargo, para evitar demandas, Olympus tuvo que retocar las imágenes publicitarias. En algunos anuncios, la palabra Laurel fue burdamente transformada en "DAURED" mediante retoque fotográfico manual para confundir a los examinadores de patentes. - El cambio a Koho: Finalmente, la empresa cedió y renombró el obturador como Koho.
Por esta razón, las poquísimas unidades que conservan el grabado original "Laurel" son consideradas prototipos o primeras versiones extremadamente raras.
2. Mejoras de diseño de la Model II
A diferencia de la Model I, que utilizaba un cuerpo fabricado por la empresa Proud, la Model II presenta un diseño más refinado y propio de la marca:
- Visor Tubular: Incorpora un visor óptico fijo de tipo Galileo más robusto y mejor integrado en el cuerpo, a diferencia del visor desplegable simple del modelo anterior.
- Estética unificada: El cuerpo es más estilizado y los puntales del fuelle son más firmes, asegurando que el objetivo se mantenga perfectamente paralelo a la película.
- Formato: Mantiene el formato "Semi" (4.5 x 6 cm)
en rollo de 120, permitiendo 16 exposiciones.
3. Especificaciones del obturador Laurel/Koho
- Velocidades: T (Time), B (Bulb) y un rango que solía ir de 1 segundo a 1/150 o 1/200 de segundo.
- Grabado distintivo: En las unidades raras, se lee claramente "LAUREL" en la parte inferior del frontal del objetivo, acompañado a veces de la inscripción "Olympus-Tokyo-N".
- Óptica: Montaba el ya consagrado Zuiko 75mm f/4.5, el lente que puso a Olympus en el mapa gracias a su excelente corrección de aberraciones.
4. Rareza y valor de mercado
Encontrar una Semi Olympus Model II es difícil, pero encontrar una con el grabado Laurel es una tarea casi imposible.
- Unidades supervivientes: Se estima que solo existen un puñado de ejemplares en el mundo con este obturador original sin renombrar. Gran parte de la producción inicial fue retirada o el nombre fue tapado.
- Valor en subasta: Mientras que una Semi Olympus estándar puede rondar precios moderados, las variantes raras con obturadores de transición (como el Laurel o los primeros Koho) han alcanzado precios significativos en subastas especializadas (como la famosa colección John Foster).